Prensa Timochenko: de asesino a candidato

Es importante que la comunidad internacional sepa la verdad para decirle al gobierno Santos que los colombianos no están dispuestos a cargar con tantas irresponsabilidades y con todas las concesiones dadas al grupo terrorista de las FARC. Y a decirles también a los que hoy posan de víctimas y no de victimarios, que no se les va  a permitir que después de todo el daño que le hicieron al país por más de 50 años, personajes como Rodrigo Londoño, alias Timochenko, pase de asesino a candidato sin ningún problema. 

Prensa Timochenko: de asesino a candidato

13.11.17.- Recuerdo cuando en el marco de la campaña del plebiscito, un periodista me dijo “que exagerábamos sobre la posibilidad de que Timochenko fuera candidato”; pues ahora es una realidad y de nuevo el tiempo tristemente nos da la razón. El mismo presidente Santos, el jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle, y, en general, los promotores del acuerdo, nos llamaban por ello mentirosos, amigos de la guerra y, por consiguiente, enemigos de “La Paz”. Lo cierto de todo es que no éramos nosotros precisamente los que mentíamos.

Prensa Timochenko: de asesino a candidato

13.11.2017. Es importante que la comunidad internacional sepa la verdad para decirle al gobierno Santos que los colombianos no están dispuestos a cargar con tantas irresponsabilidades y con todas las concesiones dadas al grupo terrorista de las FARC. Y a decirles también a los que hoy posan de víctimas y no de victimarios, que no se les va  a permitir que después de todo el daño que le hicieron al país por más de 50 años, personajes como Rodrigo Londoño, alias Timochenko, pase de asesino a candidato sin ningún problema. 

Prensa Timochenko: de asesino a candidato

13.11.2017. 13.11.17.- Recuerdo cuando en el marco de la campaña del plebiscito, un periodista me dijo “que exagerábamos sobre la posibilidad de que Timochenko fuera candidato”; pues ahora es una realidad y de nuevo el tiempo tristemente nos da la razón. El mismo presidente Santos, el jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle, y, en general, los promotores del acuerdo, nos llamaban por ello mentirosos, amigos de la guerra y, por consiguiente, enemigos de “La Paz”. Lo cierto de todo es que no éramos nosotros precisamente los que mentíamos.